La Unión Europea bloquea el lanzamiento de Siri con IA de Apple por incumplir sus normas de privacidad
Apple no lanzará su nueva versión de Siri con inteligencia artificial en la Unión Europea. La Comisión Europea ha confirmado que el asistente renovado no cumple los requisitos de interoperabilidad, privacidad y seguridad del bloque, lo que deja a millones de usuarios europeos fuera de la mayor actualización de Siri en años.
El choque entre Apple y Europa se repite
Apple vuelve a chocar con los reguladores europeos, y esta vez la víctima es su apuesta más importante en inteligencia artificial: el nuevo Siri. La Comisión Europea confirmó que Apple decidió no lanzar el asistente renovado en la UE tras no conseguir adaptarlo a los requisitos del bloque en materia de interoperabilidad, privacidad y seguridad.
La compañía había solicitado una exención, argumentando que las exigencias europeas hacían técnicamente inviable el lanzamiento tal y como lo había diseñado. Bruselas rechazó esa petición. Apple, a su vez, eligió no modificar el producto para cumplir la normativa, prefiriendo un lanzamiento fragmentado antes que comprometer la arquitectura del sistema.
Qué se pierde el usuario europeo
El nuevo Siri presentado en el WWDC 2026 es una actualización radical respecto al asistente que los usuarios de iPhone conocían hasta ahora. Incluye conversación natural y contextual, capacidad para actuar sobre el contenido de la pantalla en tiempo real, historial de conversaciones, integración con apps de terceros y una capa de Apple Intelligence que conecta el asistente con los datos del dispositivo de forma mucho más profunda.
Todo eso quedará fuera del alcance de los usuarios en los 27 países de la UE, al menos de momento. Los iPhones europeos seguirán funcionando con la versión anterior de Siri mientras Apple y los reguladores negocian —o no— una solución.
El patrón que se repite
No es la primera vez que esto ocurre. Apple ya retrasó o limitó funciones de Apple Intelligence en Europa cuando entró en vigor la Ley de Mercados Digitales (DMA). La compañía ha argumentado en múltiples ocasiones que ciertas exigencias de interoperabilidad —como la obligación de abrir sus sistemas a terceros— comprometen la seguridad del dispositivo.
Los reguladores europeos, en cambio, interpretan esa postura como una estrategia para mantener el control del ecosistema y dificultar la competencia.
Lo que está en juego
La tensión entre Apple y Europa ilustra un debate más amplio sobre cómo regular la IA en economías democráticas avanzadas. Europa ha apostado por ser el regulador más estricto del mundo en tecnología, lo que tiene ventajas —más protección para el usuario— pero también costes reales: los ciudadanos europeos acceden más tarde a las innovaciones o directamente no acceden a algunas de ellas.
Para Apple, el coste también es significativo. La UE representa uno de sus mercados más importantes, y una fragmentación prolongada de funciones entre regiones complica su narrativa de ecosistema integrado y coherente.
Qué puede pasar ahora
Las negociaciones entre Apple y la Comisión Europea continúan. La compañía podría diseñar una versión adaptada del nuevo Siri que cumpla los requisitos del bloque, aunque eso requeriría cambios arquitectónicos considerables. Mientras tanto, el calendario se alarga y la brecha entre los usuarios europeos y los del resto del mundo en materia de IA de consumo sigue creciendo.
Junior De Leon
Editor principal de TechPulse.
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