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Cómo pasarte a Linux desde Windows 10 sin perder la cabeza: guía para usuarios normales en 2026

Con Windows 10 sin soporte y millones de ordenadores que no pueden actualizar a Windows 11, Linux se ha convertido en la alternativa gratuita más seria. No es tan difícil como crees si sabes por dónde empezar. Esta guía es para quien nunca ha usado Linux pero está pensando en intentarlo.

16 de junio de 20267 min de lecturapor Junior De Leon
Cómo pasarte a Linux desde Windows 10 sin perder la cabeza: guía para usuarios normales en 2026

Con Windows 10 sin soporte desde octubre de 2025 y Windows 11 requiriendo hardware con TPM 2.0 que muchos ordenadores antiguos no tienen, Linux ha pasado de ser "esa cosa que usan los informáticos" a ser una opción real para usuarios normales.

No es perfecta. Hay cosas que funcionan diferente. Pero para navegación web, correo, documentos, vídeo y uso cotidiano, Linux funciona bien. Y es gratis.

Esta guía asume que nunca has tocado Linux. Aquí está por dónde empezar.

Qué distribución de Linux elegir

Linux no es un sistema operativo único: hay cientos de versiones (llamadas distribuciones o "distros"). Para alguien que viene de Windows, hay dos opciones claramente mejores que el resto:

Linux Mint (recomendado para comenzar)

Linux Mint es la distribución más recomendada para usuarios que vienen de Windows por varias razones: su interfaz llamada Cinnamon es visualmente similar a Windows (barra de tareas abajo, menú de inicio, bandeja del sistema), la instalación es sencilla, y funciona bien en hardware antiguo. Es la distribución que más adoptaron los usuarios de Windows XP cuando Microsoft dejó de soportarlo, y vuelve a ser protagonista ahora con Windows 10.

Ubuntu

Ubuntu es la distribución más conocida y documentada. Tiene más recursos de ayuda online, más compatibilidad de software, y está respaldada por Canonical. Su interfaz GNOME es diferente a Windows pero moderna y funcional. Es ligeramente más exigente en hardware que Mint.

Si tu ordenador tiene menos de 4 GB de RAM, elige Linux Mint con el escritorio Xfce (todavía más ligero). Si tiene más de 4 GB, cualquiera de los dos funciona bien.

Cómo instalarlo sin borrar Windows

Lo más inteligente antes de comprometerte es probar Linux sin instalarlo. Ambas distribuciones permiten arrancar desde un USB sin tocar tu disco duro (modo "live"). Puedes usarlo completamente durante horas para ver si te convence, y si decides instalarlo, la opción de "instalar junto a Windows" (dual boot) te permite mantener ambos sistemas y elegir cuál usar al encender el ordenador.

Pasos básicos:

  1. Descarga la ISO de Linux Mint o Ubuntu desde su web oficial
  2. Crea un USB bootable con la herramienta gratuita Rufus (Windows) o balenaEtcher
  3. Reinicia el ordenador con el USB conectado y pulsa la tecla de arranque (F12, F2 o Delete según el fabricante)
  4. Selecciona el USB en el menú de arranque
  5. Elige "Probar sin instalar" para explorar o "Instalar" cuando estés listo

Las aplicaciones que ya conoces, en Linux

El mayor miedo al cambiar de sistema operativo es perder las aplicaciones que usas. La realidad en 2026:

Navegador: Firefox y Chrome están disponibles en Linux. Funciona igual.

Correo: Thunderbird (gratuito, muy completo) o el navegador web para Gmail/Outlook.

Documentos: LibreOffice viene preinstalado y puede abrir y guardar archivos de Word, Excel y PowerPoint con buena compatibilidad. Para documentos simples funciona perfectamente; para documentos muy complejos con macros puede haber diferencias.

Vídeo y música: VLC funciona en Linux y reproduce prácticamente cualquier formato. Spotify tiene cliente nativo para Linux.

Videoconferencias: Zoom y Microsoft Teams tienen versiones para Linux. Google Meet y WhatsApp Web funcionan en el navegador.

Lo que no funciona: Las aplicaciones de Microsoft (Word, Excel nativo), Adobe Photoshop, muchos juegos de Windows y software muy especializado de empresa o industria. Si alguna de estas herramientas es imprescindible para tu trabajo, Linux puede no ser la solución adecuada.

El mayor cambio: cómo instalar programas

En Windows instalas programas descargando un .exe y haciendo doble clic. En Linux, la mayoría de programas se instalan desde un repositorio centralizado (similar a la App Store o Google Play), lo que en la práctica es más seguro porque el software está verificado.

En Linux Mint o Ubuntu, el Centro de Software funciona como una tienda de apps: buscas el programa, haces clic en instalar, y listo. Para programas más avanzados, la terminal es más rápida, pero para uso cotidiano no es necesaria.

La conclusión honesta

Pasarse a Linux en 2026 es más fácil que nunca, pero requiere disposición a aprender durante las primeras semanas. Si tu uso del ordenador se limita a navegar, ver vídeos, escribir documentos y usar aplicaciones web, Linux Mint o Ubuntu cumplen perfectamente.

Si tienes aplicaciones de Windows imprescindibles que no tienen alternativa en Linux, el cambio será más complicado. En ese caso, las opciones son dual boot (mantener ambos), o considerar si el presupuesto permite actualizar el hardware para Windows 11.

La forma más inteligente de decidir: prueba Linux desde el USB durante un fin de semana antes de instalar nada. Si te funciona bien, instálalo. Si no, no has perdido nada.

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Junior De Leon

Editor principal de TechPulse.

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